El día que Gustavo Alejos cayó

Más de 15 años denunciándolo, viendo sobrevaloraciones de hasta tres mil porciento en la venta de medicamentos, siendo testiga de su enriquecimiento ilicito mientras miles de guatemaltecos enfermaban y morían.

La primera vez que escuche su nombre: Gustavo Alejos Cámbara, fue en el año 2,000, en una una investigación que ponía al descubierto una red de proveedores de medicamentos para el Estado, acusada de sobrevalorar medicinas, ejercer tráfico de influencias en las contrataciones y entrar en componendas con el gobierno del FRG, dirigido por Alfonso Portillo, para crear el signo doble asterisco (**) que unicamente adquiría medicamentos marcados con este signo. Coincidentemente, era la empresa farmaceutica J.I.Cohen de la cual Alejos era un alto ejecutivo, la mayor beneficiaria.

Mucha tinta, investigaciones y reclamos de Alejos en contra de mis denuncias periodísticas han estado presentes a lo largo de estos quince años. Sin embargo, hoy existe un parte aguas que demuestra que lo que denunciamos es verídico.

La semana pasada, un evento histórico ocurrió en Guatemala: La Policía Internacional (Interpol) emitió alerta roja y busca en 190 países a Alejos, prófugo por la justicia. Es señalado de ser la cabeza de un entramado de ventas irregulares de medicamentos al sector público. Mientras se realizaban 32 allanamientos, Alejos se encontraba en el gimansio Sporta, de donde huyó. Sin embargo, sus cuentas bancarias ya fueron embargadas y se espera en los próximos días el embargo de sus bienes, que por cierto incluyen Jets, helicópteros, un lujoso yate en Río Dulce, chalets en el mar, casas de descanso en EEUU, fincas de macadamia y ganado, hidroeléctricas y cadenas de restaurantes como Wendys. También se sabe que es socio y accionista de medios de comunicación, entre otros bienes de lujo.

El grande, el todo poderoso ha caído y ésto sigue sentando extraordianrios presedentes para Guatemala, pues nos demuestra que el imperio de la impuidad y de los lamebotas que durante años legitimaron sus acciones y gozaron de los millones que creó Alejos a costillas de la enfermedad y muerte del pueblo han sido vencidos.

Hoy, nadie es impune y llegó el tiempo de aplicar la condena moral a los corruptos, corruptores y aquellos “wannabes” que viven bajo el dinero y la sombra de quienes han desangrado a este país.

Según el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) la estructura de la que formaba parte Gustavo Alejos tenía como fin favorecer a determinados proveedores de medicamentos a cambio de “comisiones”.

En la administración de Alvaro Colom, Alejos fungió como secretario privado de la Presidencia y desde allí manejo los principales negocios del Estado de los cuales la farmacéutica de la que él fue el más alto ejecutivo: J.I. Cohen fue beneficiada con 2 mil 940 adjudicaciones con contratos que superan los Q485.9 millones, según el portal de Guatecompras. Además, fue uno de los grandes negociadores de leyes y corruptro de diputados en el Congreso.

Al arrancar el gobierno del Partido Patriota, Alejos se convirtió en la sombra de la Ex vice Presidenta, Roxana Baldetti y continuó siendo el gran mesenas de los millonarios contratos de los medicamentos. En algunas de las contrataciones nuestro equipo de investigación encontró indicios de sobrevaloración de hasta tres mil por ciento. Del 2004 a la fecha según una publicación del diario La Hora de junio 2015, a las empresas vinculadas con J.I.Cohen se les adjudicó más de Q. 1 mil 302 millones en contratos abiertos.

La influencia de Alejos fue tal que, el Presidente Otto Pérez vivió en la casa de zona 15, propiedad de Gustavo; e incluso se dijo que Baldetti adquirió el jet privado de Alejos utilizando testaferros.

Durante el  Gobierno del PP, contratos con exorbitantes sobrevaloraciones fueron adjudicados. Un simple ejemplo fue la compra de Oxaliplatino inyectable que combate el cáncer de intestino, éste fue ofertado por los genericos de marca a Q673.92, sin embargo fue adjudicado a J.I. Cohen a Q5,700.80, Juzgue usted los millones que se metieron a la bolsa.

La CICIG también identificó a Gustavo Alejos como uno de los “recaudadores de financiamiento ilícito” financista de UNE, y sabamos de sus vínculos con el Partido Patriota e incluso con Manuel Baldizón de Líder.  Alejos fue un intocable, hasta que le llegó el día de caer.

“El imperio de la impuidad y de los lamebotas que durante años legitimaron las acciones y gozaron de los millones que creó Alejos a costillas de la enfermedad y muerte del pueblo han caducado.”

 

Sylvia Gereda Valenzuela

 

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