El fin de una era

La vida no nos da enemigos, solo maestros

Sylvia Gereda Valenzuela

Cada año que termina nos brinda el regalo de entrar en un ciclo de reflexión donde podemos dejar atrás los momentos difíciles, evaluar las lecciones aprendidas y celebrar los éxitos.

Siempre he sido una fiel seguidora de Mahatma Gandhi y el tiempo me ha llevado a comprender el significado de sus palabras cuando dice que “la vida no nos da enemigos, solo maestros”.
Gandhi señala que aquellos que nos han traicionado, herido y hecho daño, no son nuestros enemigos; sino las personas que nos enseñan lecciones a aprender. Solo a través de ellos podemos conocer el significado de las palabras perdón, humildad y coraje. Porque si no fuera por ellos, jamás hubiéramos lo que era necesario para nuestro crecimiento.

Gandhi dice que los amigos son esos ángeles que nos acompañan y sostienen, pero los enemigos son los que nos dan lecciones.

Cuando uno lee por primera vez esta filosofía de vida parece difícil creer que pueda ser cierto, pero a lo largo del tiempo uno va descubriendo que todo lo vivido ha valido la pena si sabemos comprender las lecciones que llevaba implícito cada acontecimiento.

Considero que a nivel de país, el 2011 fue un año extremadamente duro donde vimos de cerca la avaricia y la mentira de muchos líderes y políticos que pretendían nuevamente asaltar al pueblo de Guatemala.

El resurgimiento de una peligrosa figura como Manuel Baldizon en el ámbito político que solo vino a polarizar con un discurso de resentimiento y promesas falsas; el regreso de Alfonso Portillo encarnado en los más de 10 diputados de la UCN que ahora regresan al Congreso tras haber formado parte de uno de los régimenes más corruptos y un gobierno encabezado por Sandra Torres y Alvaro Colom que nos dejan a un Estado zaqueado, endeudado y en trapos de cucaracha son algunas de los más lamentables hechos del año viejo.

Si a ello se le agregan los ríos de sangre que causaron las masacres del narcotráfico, el crímen organizado, las maras y la misma violencia intrafamiliar; podemos decir que fue un año duro pero donde a pesar de todo tocamos fondo.

Pudimos ver, a una sociedad civil que se levantó a favor de la elección de magistrados y fiscales que no estuvieran implicados con las mafias y si bien aún faltó mucho por hacer, se hicieron grandes avances.

También fuimos testigos como la candidatura de Sandra Torres, que utilizó ilegalmente millonarios recursos del Estado fue rechazada en las cortes.

El encarcelamiento de la Ex Presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Beatriz de Barreda, sindicada de encubrir a su hijo en el asesinato de su cónyugue Cristina Siekavizza nos dice que Guatemala comienza a dar sus primeros pasos.
Aunque aún queda mucho por hacer, yo coincido con los líderes mayas que dicen que estamos caminando al final de una era, la del hierro o de la muerte; y que nos preparamos para entrar a un nuevo ciclo llamado la era de oro o de la luz.

Estamos viendo jóvenes y ciudadanos involucrarse en obras que puedan propiciar una sociedad más justa y solidaria.

En medio de oscuridad y grupos radicales llenos de odio, que aún abundan en Guatemala, veo una nueva generación de chapines trabajadores, comprometidos con la paz y construyendo un mejor país. Yo, me siento parte de ellos, y mi compromiso para el 2012 será caminar juntos hacia una nueva era donde impere la paz y la cultura del respeto.

Lo invito a que todos los Domingos a las 8 pm me acompañe en Canal Antigua en Informe Especial, el primer programa de Periodismo de Investigación en la televisión Guatemalteca y que los martes sintonice el noticiero a las 8:45 pm donde junto al Periodista Pedro Trujillo estaremos inaugurando un nuevo estilo de presentar noticias y análisis.

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