El gobierno de Colom y sus vínculos con el narco

Continúa hermetismo sobre la extradición de Turcios y el asesinato de Solorzano, vinculados a la UNE

Sylvia Gereda Valenzuela

El fin de año no terminó buenas noticias. El 27 de diciembre, supuestos integrantes del cartel mexicano “Los Zetas” entregaron un mensaje a tres radios de Cobán, que fue leído luego de que se amenazara a sus propietarios que en caso de no transmitirlo, sus familias serían asesinadas.

En este “comunicado” también se vertieron serias acusaciones contra el gobierno de Alvaro Colom, muchas de ellas ampliamente documentadas por medios de comunicación.

Sin embargo, a la luz del Estado de Sitio en Cobán y los reportajes difundidos alrededor del mundo sobre los presuntos vínculos que el gobierno de Colom tiene con el narcotráfico, la situación de Guatemala se torna preocupante.

En este caso, me quiero referir a un reportaje titulado “La batalla por el corazón de Guatemala ha comenzado”, escrito por Steven Dudley en “InSight”, un sitio web de investigación y análisis sobre el crimen organizado en América Latina y el Caribe, que publica bajo auspicios de la Fundación Ideas para la Paz, en Colombia; con fondos de la Open Society Foundation y el Centro Americano de la Universidad de Estudios Latinoamericanos y Latinos. Tiene oficinas en Colombia y la American University de Washington DC, por lo que su seriedad puede ser poco cuestionada.

Este reportaje, además de dar a conocer los nombres de supuestos narcotraficantes vinculados con el gobierno de Colom, advierte sobre la amenaza de que el narcotráfico pelee hasta la muerte por llevar al poder a un candidato afín a ellos.

Según el reportaje, “Los Zetas entran al país en 2008, gracias a la ayuda de bandas criminales locales dirigidas en Cobán por Otoniel Turcios, contratista y financista del gobierno de Colom. Luego agregan que a través de la fuerza e intimidación, los mexicanos robaron territorio a los locales y controlaron la zona.

Dudley cita a Cobán como un depósito de droga, conectado con Peten y la Franja transversal del Norte, que facilita la circulación de drogas.

La investigación consigna que los Zetas han comprado a las autoridades judiciales y trabajan abiertamente con políticos. Entre ellos, Obdulio Solórzano, ex congresista de Escuintla, director de FONAPAZ y miembro de alto nivel de la UNE, acribillado a balazos en julio pasado, bajo el más alto hermetismo de gobierno.

Luego, Dudley, refiere que Solórzano, participó en la sobrevaloración de al menos 22 proyectos de millonarias obras estatales. Aunque asegura que, “el paso de Solorzano por la UNE fue solo una parte de su currículum político, pues este individuo también fungía como financiero de los “Zetas”, y se encargaba de recoger y enviar dinero para el grupo de narcotraficantes”. A Solorzano, se le atribuye haber entregado a Alvaro Colom US $ 11,5 millones provenientes de los “Zetas”, durante su pasada campaña presidencial. Estas acusaciones, obviamente, han sido negadas por Colom.

El reportaje, también cita la relación que Colom mantuvo con Otoniel Turcios, capturado en Octubre pasado en Belize y extraditado inmediatamente a los Estados Unidos tras ser acusado de trafico de drogas.

Sobre este tema, elPeriódico ha publicado el contrato donde Solórzano nombró a Lorena Turcios, hija de Otoniel, para que dirigiera el Programa de FONAPAZ, Desarrollo Rural de las Verapaces (PRODEVER), uno de lo más influyentes y con mayores recursos.

Dudley cuestiona, porqué el gobierno no está hablando de la corrupción en FONAPAZ, o los vínculos de la hija de Turcios en Prodever, o de sus vínculos con Otoniel Turcios o de la muerte sin investigar de Solórzano que según el comunicado se atribuye al gobierno; y más bien se ha lanzado a anunciar la captura de 22 miembros de los Zetas, aereonaves y armas en Cobán.

Agrega que, los Cobaneros desconfían de las acciones del gobierno y han dicho a InSight que los principales líderes de los Zetas han escapado.

En este sentido, investigaciones periodísticas comienzan a apuntar que algunos detenidos, presentados como Zetas, no son más que cardamomeros que portaban dinero en efectivo, como es usual en este gremio. Otros más, son conocidos delincuentes de Cobán, pero no son los peligrosos narcos mexicanos que nos quieren hacer creer. Y la pregunta que me hago es, ¿Porqué el gobierno está tendiendo esta cortina de humo?”

Si el mensaje transmitido en las radios fuera realmente de los “Zetas”, todo podría apuntar que la próxima batalla será librada tanto en la arena política, como por el control de armas y territorios. Sin embargo, los Zetas parecen dispuestos a llevarse al Presidente Colom y su gobierno al ruedo, junto a ellos. Y no es de extrañar, que en este año electoral, muchos trapos sucios comenzarán a ser lavados fuera del gobierno de la UNE.

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