La patológica Familia Barreda

Es evidente que este crímen que se mantiene impune por los poderes paralelos en el Estado influenciados por la madre de Roberto Barreda y su familia.

Sylvia Gereda Valenzuela

La voz de alerta se ha lanzado. Joaquín Flores y su esposa, Laura Barreda, hermana de Roberto Barreda, sindicado de haber dado muerte a su esposa Cristina Siekavizza, de haberse dado a la fuga y mantener secuestrados a sus dos hijos menores, está presionando junto a su poderosa familia que durante década ha controlado los tribunales de justicia para que Norma Cruz, directora de la Fundación Sobrevivientes, quede fuera del caso como querellante sobre la desaparición de Cristina Siekavizza.

Si esto llegara a suceder, lo más seguro es que en pocas semanas veríamos el caso impune, yéndose a pico y silenciado; como sucedió las primeras dos semanas después del asesinato de Cristina cuando se creó una cortina de humo negro que hablaba de un secuestro, para desviar la atención sobre el caso.

Cruz, una guerrera defensora de los derechos de la mujer ha dicho que no es la primera vez que los agresores intenta sacar a la Fundación Sobrevivientes de un caso judicial.

En múltiples ocasiones, Norma ha denunciado amenazas de muertes, intimidaciones contra su hija y a su ofician para intentar que se aparten de casos de alto impacto.

La Fundación sobrevivientes acompaña a familiares de víctimas que están en busca de justicia de casos que se mantienen impunes, en este caso la petición específica ha sido que aparezca el cuerpo de Cristina para que se le dé cristiana sepultura y poder cerrar este drama familiar. Además, existe el clamor de la agrupación Voces por Cristina para que los menores aparezcan y puedan ser atendidos por sus abuelos maternos.

En este caso, es evidente que existe un crimen impune influenciado por los poderes paralelos del Estado que se mueve gracias a los contactos de la Madre de Roberto Barreda, en su calidad de ex Presidenta de la Corte Suprema de Justicia y su padre en calidad de juez.

En este caso, se han utilizado estructuras ilegales de migración para obtener pasaportes falsos que permitieron la fuga de Barreda y sus hijos; así también ha habido fuga de información en los tribunales y ausencia de emisión de órdenes de captura a los verdaderos corresponsables de encubrir el asesinato de Cristina.

En este caso, llama la atención que el investigador Oscar Celada, que conoció el caso de Cristina desde los primeros días de su desaparición haya declarado ante el Ministerio Público que Laura y su esposo contribuyeron a borrar evidencias del crímen de Cristina, apoyaron en la desparición de videos y encubrieron a Roberto. Según su relato, el 7 de julio (de 2011) “encuentro a Roberto Barreda en la garita (del condominio Los Manantiales), y en otra área, donde se encuentra el equipo de grabación de las 11 cámaras, y en su interior, enfrente del monitor, se encontraba con el mouse en la mano Laura Barreda, que también laboraba en el organismo judicial, y Joaquín Flores, su esposo, donde estaban visualizando. Es donde uno tiene el icono para borrar algún video. Estuvieron allí entre 10 y 12 horas. Ese tiempo lo utilizaron simple y sencillamente para borrar esa evidencia”.

Si a esto se le suma, el terrorífico relato de la empleada doméstica de la Familia Barreda Siekavizza que detalla como la madre de Roberto, la ex magistrada Beatriz Barreda contribuyó a limpiar la sangre del carro donde se presume fue transportado el cuerpo sin vida de Cristina, lo que llegamos a deducir es la interferencia de esta familia en un cuadro patológico e infame de encubrimiento a un hijo o hermano asesino.

Nuevamente, me uno a la voz de los miles de guatemaltecos que exigimos justicia y consideramos que la CICIG debe tomar este caso,porque los órganos de poder paralelo han permitido la impunidad.

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