Nineth contra Sandra

Montenegro es la quinceañera con la que todos quieren bailar, mientras que una mayoría que hoy prefiere Perez lo hace como repudio en contra de Torres.

El domingo 7 de noviembre, elPeriódico publicó una encuesta realizada por la firma Borge y Asociados que revela datos sobre la intensión de votos de los candidatos que pretenden correr para las próximas elecciones que se realizarán en 10 meses.

Como era de esperarse, el general Otto Pérez Molina, del Partido Patriota, encabeza la intención de voto. Mucho más abajo, por 25 puntos se encuentra la diputada de Encuentro por Guatemala, Nineth Montenegro quien aparece estadísticamente empatada con la Primera Dama Sandra Torres de Colom, cuya candidatura según expertos en derecho es ilegal porque existe una prohibición Constitucinal para que ella participe en las elecciones.

Por debajo de estos tres, aparecen Harold Caballeros del partido Viva, Eduardo Suger de Creo y Rigoberta Menchú de Winaq.

Lo interesante de esta encuesta, que no dista mucho de otras tres realizadas por agrupaciones políticas y empresas privadas, es que todas coinciden que la Primera Dama tiene una intención de voto que oscila entre un 9 y 11 porciento, lo que en definitiva representa una puntuación excesivamente baja si se toma en cuenta que la mentada señora ha permanecido en una campaña política permanente, derrochando los recursos del Estado a su favor y en un trabajo de hormiga donde ha recorrido todos los rincones con su proyecto de cohesión social. Amén de haber abarrotado los canales de televisión, radios, periódicos y vayas con su imagen.

En el caso de Nineth, es interesante que sin haber invertido un solo céntimo en su imagen haya alcanzado la misma intención de voto que Torres. Seguramente, su persistente lucha a favor de la transparencia y por fiscalizar los fondos de un gobierno que sumamente corrupto la ha llevado a ganarse la simpatía del electorado y a convertirse en casi una heroína, capaz de plantársele en los tribunales a la temida Sandra Torres. Por algo hoy día, Nineth es la quinceañera con la que todos los políticos quieren bailar.

 

Otto Perez por su parte, según Borge y las encuestas que he visto, tiene una intensión de voto que varía entre los 35 puntos y 50 puntos. Esta puntuación no es de extrañar si se toma en cuenta que en las elecciones pasadas se constituyó en la segunda fuerza política; pero que además, hoy día su voto representa uno en contra de la candidatura de Torres. Sin temor a equivocarme, puedo asegurar que una mayoría de quienes dicen hoy preferir al General, lo hacen como muestra de repudio en contra de Torres.

Sin embargo, este voto castigo en contra de la Primera Dama y que hoy capitaliza el Pérez podría cambiar fácilmente mientras las piezas de ajedrez político se mueven.

Por un lado hay que recordar que, como dice Borge, “la intención de voto debe ser tratada con cuidado. En una época tan anterior a las elecciones y con la mínima lealtad partidaria que existe, la intención de voto fluctúa de una encuesta a otra”.

Además, hay que tomar en cuenta que cuando la encuesta fue realizada, el alcalde Álvaro Arzú aún no había manifestado su “ilusión” de regresar a la Presidencia y de convertirse en una tercera fuerza.

Y tampoco se había dilucidado públicamente la intentona del pastor Harold Caballeros por fusionar su proyecto político con el de Montenegro. Aunque desde hace mucho tiempo atrás, la diputada también mantienen pláticas con el partido Creo encabezado por Eduardo Sugger y Roberto Gonzáles.

Conforme pase el tiempo, veremos el ajedrez político cambiar sus piezas. La alianza del dueto infernal UNE-Gana, donde se han fusionado las más cuestionadas figuras políticas como Jaime Martinez Loaiza, Edgar Barquín, Gloria Torres, Roberto Alfaro y Salvador Gándara que fue dirigido por los hermanos Alejos, no solo viene a fortalecer la reelección del hábil político, Roberto Alejos para continuar en la Presidencia del Congreso; sino también lo viene a plantar como una fuerza a lo interno de la UNE, capaz de derrocar al grupo de radicales marxistas, conocidos como “Los Peludos” encabezados por Orlando Blanco, quienes han impulsado la candidatura ilegal de la Torres.

En los próximos meses, no debería de extrañarnos ver resurgir a Roberto Alejos como una fuerza política moderada dentro de la UNE que venga a suplantar la candidatura de Torres, particularmente ante la poca intención de voto que ella ha logrado conseguir.

Es muy prematuro para presagiar qué parasará en el espectro político electoral. Pero lo cierto del caso, es que la política se está oxigenando en algunos casos, o intoxicandose, en otros. Viejas figuras y alianzas comienzan a surgir, seguramente éstas harán que la realidad de hoy no sea la de septiembre del 2011, cuando se realicen las próximas elecciones.
A partir de hoy, seguiremos el proceso electoral muy de cerca y tendremos los ojos bien abiertos.

Sylvia Gereda Valenzuela

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